Guía de sustancias
200 sustancias: farmacología, péptidos y suplementos. Para cada una: qué aporta, posibles efectos secundarios y cómo detectarlos pronto, cómo reducir los riesgos y qué chequeos y análisis de sangre hacer. Sin dosis, sin ventas.
Esteroides inyectables 12
Esteroides orales 22
Prohormonas y andrógenos poco comunes 11
SARM y sustancias de investigación 11
Hormona del crecimiento y secretagogos 15
Péptidos 16
EPO y estimulantes de la producción de sangre 3
Insulina, GLP-1 y fármacos metabólicos 7
Quemadores de grasa, estimulantes y hormonas tiroideas 10
Diuréticos 3
Corticosteroides y ACTH 6
Control hormonal y recuperación 18
Apoyo a la salud (con receta) 22
Suplementos 44
Medidas de prevención 11
Medidas cotidianas a las que remiten las páginas de sustancias cuando muestran cómo reducir los riesgos. Pueden reducir la probabilidad de algunos efectos secundarios; ninguna elimina un riesgo por completo.
Análisis antes, durante y después del uso de cualquier sustancia: la única forma de ver cambios silenciosos en la sangre, el hígado, los lípidos, las hormonas y los riñones.
Medir la glucosa con un glucómetro o un monitor continuo de glucosa (MCG), tener carbohidratos rápidos a mano y no estar nunca solo cuando sea posible una hipoglucemia.
Mediciones regulares en casa con un tensiómetro de brazo validado, anotadas en un registro: detectan subidas que las visitas a la consulta pasan por alto.
Beber según la sed y reponer las sales que se pierden con el sudor: ayuda a prevenir la deshidratación y la pérdida de sales y favorece los riñones y el control de la temperatura corporal.
Ejercicio aeróbico regular, como caminar a paso rápido, andar en bicicleta o remar: una forma gratuita de cuidar el corazón, la presión arterial, los lípidos y la glucemia.
Dejar el alcohol y otras sobrecargas para el hígado —el paracetamol en dosis altas y algunos extractos vegetales quemadores de grasa— mientras se usan sustancias.
Extracción de sangre que un médico decide y realiza para reducir un hematocrito alto. No es una donación de sangre: en muchos países los servicios de sangre no aceptan a personas que se han inyectado fármacos sin receta, incluidos los esteroides.
Horarios de sueño regulares, un dormitorio oscuro, fresco y silencioso, y nada de cafeína ni estimulantes al final del día.
Un examen de toda la piel con dermatoscopia, además de revisar usted mismo sus lunares en busca de cambios de tamaño, forma o color.
Un ECG y una ecografía del corazón (ecocardiograma) revelan trastornos del ritmo, engrosamiento de la pared y bombeo débil antes de que aparezcan síntomas.
Seguimiento regular con un médico deportivo o un endocrinólogo que sepa lo que usted usa, solicite análisis y trate los problemas a tiempo.